miércoles, 4 de julio de 2007

Los maestros Disney y la iniciación de los niños al consumismo

Cada vez que miro o leo algo referido a la educación en los medios masivos de comunicación, una perfecta mezclas de escalofrío y cólera me atraviesa. Es que en este bendito país no sólo todos opinamos sobre fútbol o economía, también opinamos, y lo que es más grave, proponemos, sobre educación.

Desde ya que hay proposiciones no sé cuan bienintencionadas y para nada ingenuas; ahora resulta que a los generosos de la gigante multimedios Disney no se les ocurrió mejor idea que promover mediante su Disney Channel, canal de TV pago de consumo infantil, una sección para “Maestros y educadores” en su sitio web disneylatino.com.ar. destinada a brindar propuestas didácticas para el aula.

Sin analizar demasiado los contenidos de este ofrecimiento, que la figura de los personajes de la Disney aparezca en cada una de las actividades presentadas al docente para luego ser brindadas a sus alumnos, ya es suficiente ¡¡Disney desde el 1º grado (ahora 1º año)!!, o mejor aún, ¡¡desde el jardín de infantes!!

Una mezcla de ingenuidad, ignorancia y haraganería hará que muchos maestros ya vendan los productos de la colosal empresa usamericana, y sin recibir comisión alguna...

Pero no es sólo la presentación didáctica de la encubierta ¿? publicidad de estos personajes a los chicos para que estos luego le reclamen sus otros productos a sus papis; cabe detenerse en la homologación que estas actividades propuestas plantean, homogenización de ejercicios que al igual que muchas otras publicaciones similares, atentan contra la diversidad de cada grupo. Todos son homologados, cual estandarización de mercado. Vieja es nuestra maña docente de planificar igual para grupos de alumnos bien distintos.

Volvamos sobre el problema central: Consumismo es justo lo que no debiéramos inculcarle a nuestros chicos, ariete máximo del paradigma de sociedad noratlántica, pensamiento e ideas, que como señala el sociólogo argentino Ricardo V. López(1): “...ideas (que) sostuvieron toda la educación que hemos recibido, que se fueron filtrando sin análisis ni crítica en la estructura de nuestro pensamiento. Este es el modo en que ha funcionado nuestra educación institucionalizada”, ideas que guardan en su esencia el egoísmo, el individualismo, la competencia...

Gratificante fue mi asombro ante la indignación de mis alumnos del espacio de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible luego de desmenuzar el texto crítico “Cinco mitos sobre los agrocombustibles” de Eric Holtz-Giménez(2). Casi que no es necesario ni aclarar lo positivo de canalizar la rebeldía adolescente hacia valores solidarios contra las actitudes mezquinas a las que están siempre bien expuestos; pero poco hacemos para ayudarlos a desnudar estas supuestas verdades. Para colmo los medios masivos de comunicación las cubren aún más. Bien claro lo ha dejado escrito el amigazo Giovanni Sartori(3), la televisión no muestra lo que queremos ver, muestra lo que ella quiere que nosotros veamos.

En fin, los chicos están más que listos para vivir por afuera del consumismo, sólo que pocas veces les mostramos cómo. Esa estructura del pensamiento de la modernidad europea casi termina siendo una matriz de aprendizaje(4) para ellos, y para nosotros. Y en nosotros está entonces, favorecer ese perdido (nunca encontrado) juicio crítico, reflexión, imaginación y creatividad, para que “La Revolución de una brizna de paja” que tanto anhela el biólogo japonés Masanobu Fukuoka(5) pueda alcanzarse.


1 López, Ricardo Vicente, “El marco cultural del pensamiento político moderno”
2 Holtz-Giménez, Eric, “Cinco Mitos sobre agrocombustibles”, Le Monde Diplomatique, junio de 2007.
3 Sartori, Giovanni, “Homo Videns”, Taurus, 2000.
4 Quiroga, Ana, “Matrices de aprendizaje”, Edic. Cinco, 1991.

5 Fukuoka, Masanobu, “La Revolución de una brizna de paja”, Rodale Press, 1978.

1 comentarios:

marcelo dijo...

muy interesante lo expuesto.
particularmente considero que la generalidad de los docentes inculca a sus alumnos que mientas más estudien, más exitosos serán en el futuro.pero el error, está en que los docentes creen que el éxito sólo se alcanza con dinero,creyendo que uno es exitoso cuando tiene un auto muy grande, una saca muy linda, y a sus hijos estudiando en un colegio bilingüe.
afortunadamente, algunos alumnos,en tanto van madurando,se dan cuenta que no alcanza con ser exitoso, y que en la vida no siempre el que que mejor gana es el que mejor preparado está para resolver problemas cotidianos.
creo que es necesario educar para la vida, que no importa la actividad que uno elija para ganarse la vida, sino que lo importante, es hacer esa actividad sea valorada y respetada por todos.